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Tránsito intestinal y microbiota

El tránsito intestinal normal es fundamental para evitar una  serie de problemas digestivos y extra digestivos. Entre ellos la  aparición de reflujos, tanto gastroesofágicos como duodenogástricos. Por tanto todas las medidas que se tomen para  evitar su alteración son recomendables.

A diario se publican evidencias de la participación de los  microorganismos residentes en el tubo digestivo inferior,  intestino grueso, en diversas funciones fisiológicas. Esta  población conocida como microbiota.

El tránsito intestinal enlentecido o detenido como en los  cuadros de constipación ha sido ligado a problemas de desbalance de la microbiota y resuelto con transplantes de microbiota fecal. Al parecer una población microbiana alterada produce metabolitos que promueven la constipación, por lo que su normalización podría ser una terapia recomendable.

Esta aseveración la han hcho los autores de un trabajo realizado en China. https://www.nature.com/articles/s41598-017-00612-y

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Tripa inflamada y dolor de garganta

Aparentemente dos síntomas independientes que no están relacionados pero, si lo están en muchos casos.

La inflamación de las vísceras está recibiendo cada día mayor atención ya que su relación con la llamada hipersensibilidad visceral ha sido demostrada. Incluso la inflamación de la mucosa puede aumentar la reactividad de los órganos digestivos.

Esta hipersensibilidad es una de las causas de aparición de reflujo gastrointestinal y por tanto de la factible irritación de la garganta por el contenido ácido que refluye en forma anormal.

Los mecanismos involucrados son múltiples y complejos. Una vez instalados pueden ser puerta de entrada para estímulos psicosociales com estrés, ansiedad o depresión.

Estas primeras líneas son apenas un resumen de un artículo que está en edición.

Bajar el colesterol, otro si, se puede

Controlar el colesterol, otro se puede

Es realmente excitante y enriquecedor poder utilizar lo que la naturaleza nos ofrece y que ha sido descubierto por civilizaciones que increíblemente llamamos atrasadas o primitivas.

Sustancias que son meramente metabolitos secundarios de las plantas y que tienen funciones variadas, de protección, de atracción, de defensa y que podemos utilizar para mejorar nuestra salud de forma importante y a un costo ridículo, o aún sin costo directo, ya que son alimentos que cumplen esa otra función.

Casi con 75 años y con un historial médico de problemas vasculares (ateromas, claudicación, aneurisma), lograr un perfil lipídico como el que presento en el cuadro siguiente, es poco creíble. Sin embargo es la realidad.

perfil lipídico 2-17

Cifras lograda en pocos meses de consumo de alimentos y extractos simples, al alcance de todos (o de casi todos), que representaron un cambio para nada radical de mi alimentación. No son todas las posibilidades que tenemos a mano, son aquellas que me vinieron mejor, ya que poseen otras propiedades beneficiosas que estaba y estoy contemplando.

Frutas y verduras variadas integrando los almuerzos diarios, sea como comida o postre principales o como acompañamiento. Su contenido en polifenoles los hace imprescindibles. Su capacidad antioxidante es fundamental y la modulación de diferentes enzimas explica buena parte de su actividad. Específicamente mejoran el perfil lipídico y disminuyen la oxidación de las lipoproteínas de baja densidad (LDL). Son asimismo antiinflamatorios e intervienen en la apoptosis celular en las paredes arteriales.

Frutas y verduras que contienen un elevado contenido en fibras, solubles e insolubles que colaboran en la disminución del colesterol sanguíneo, al interferir con su absorción en el intestino.

Tres a cuatro veces a la semana copos de avena, fuera de hora. Motivo, los betaglucanos presentes en la avena reducen el total de bilis circulando en sangre, por lo que la digestión de las grasas se enlentece y se reduce el colesterol sanguíneo.

Está comprobado que una dieta rica en aceite de oliva colabora en la remoción del exceso de colesterol, mediante el aumento del colesterol bueno. Ahora, teniendo en cuenta que el agregado de este aceite no es sencillo, cuando se comparten los alimentos, decidí consumirlo antes del almuerzo (un par de cucharadas grandes) y aprovechando la ocasión, con el agregado de 1 gramo de cúrcuma en polvo, con una pizca de pimienta negra. La cúrcuma (potenciada con la pimienta) es un importante antiinflamatorio.

Una suspensión de semillas de lino en agua, mantenida en refrigerador, que una a dos veces por semana ingiero, sin intentar saborear. Al igual que el vinagre de manzana, que agrego antes de consumir todo (taza chica). El complemento de omega 3 en cápsulas es algo que me permito, saliendo de la norma.

Frutas secas, nueces, semillas de girasol. maníes, están a la orden.

El té verde merece un comentario extra. Sus propiedades son excelentes, cada día se publica un hallazgo nuevo. Lo he adoptado por ser antioxidante, por bajar el colesterol y especialmente  porque enlentece el aumento de tamaño de los aneurismas arteriales.

Teniendo en cuenta las variaciones en los niveles de estrés, que se dan más por factores externos, que propios, recurro a infusiones tranquilizantes como melisa, tilo,  o valeriana.

Como una tarea diaria más, los ejercicios. Una mezcla de aeróbicos fuertes y pesas relativamente livianas. Tarea pensada no solamente en su beneficio sobre los niveles de colesterol, sino en relación a todo lo que se logra en la difícil y entretenida tarea de enlentecer o hacer saludable el envejecimiento. Y para dejarlo caer, la meditación.

Conviviendo con un aneurisma de aorta abdominal

Para quienes puedan estar interesados en un problema relativamente común en hombres mayores y que muchas veces pasa inadvertido y puede tener consecuencias graves.

https://herbielatino.wordpress.com/articulos/2135-2conviviendo-con-un-aneurisma-de-aorta-abdominal/

Importancia del tránsito digestivo en la aparición del reflujo gastroesofágico

Entre los factores importantes como “predisponentes” o “agravantes” del reflujo gastroesofágico con riesgo de producir trastornos patológicos, está el tránsito intestinal lento. Entiendo que no se le ha dado la importancia que merece.

Mi propia experiencia con la afeccción me ha convencido de que ha sido uno de los factores primordiales en mi logro de controlar el problema. Por ello le he dedicado especial atención.

Respirar en forma, alimentarse adecuadamente, hacer ejercicio, controlar el sistema nervioso, son algunas de las medidas importantes.

La respiración permite que el diafragma descomprima al abdomen y con ello la acomodación correcta del estómago. Ya con problemas de motildad, la rspiración puede ayudar a resolver el problema.

El alimentarse correctamente implica seleccionar los alimentos adecuados, por ejemplo la dieta mediterránea y en especial aquellos que aceleran la digestión (arroz, avena, café, ciruelas pasas, espinacas, kiwis, naranjas, yogurt, etc.) y realizar los pasos recomendados para su procesado e ingestión, así como lo concerniente a las horas posteriores a las comidas. Dentro de ellas la proporción de fibra, soluble o insoluble, debe ser tenida muy en cuenta.

El ejercicio diario o casi diario, realizado en forma controlada es fundamental para la salud y por supuesto para la digestión en su totalidad.

Recordar que la digestión y sus pasos son regulados por el sistema nervioso y que todo aquello que altere significativamente su actividad, puede a su vez alterar el proceso digestivo. El estrés crónico en particular es uno de los factores primordiales entre las causas de las alteraciones digestivas. En especial en la ocurrencia del reflujo gastroesofágico.

En aquellos casos en los que las alteraciones del tránsito es compleja o difícil se pueden tomar muchas medidas para solucionarlo. Hay ejercicios, medicamentos, actitudes mentales, posturas corporales y otras variadas recomendaciones.

Los ejercicios que se promocionan son diversos, pero en especial los ejercicios respiratorios y los de yoga, parecen los más adecuados.

Medicamentos, hay varios, aunque considero que debido a las posible consecuencias adversas de su uso, es preferible restringir su uso a los casos más severos. En cambio, el uso de extractos de plantas para mejorar la digestión, parece ser más adecuado (manzanilla, llantén, jengibre, etc.) o aquellas plantas que aumentan el volumen del contenido.

No pretendo resumir todas las posibilidades ni las causas, solamente comentar la importancia de un tránsito inadecuado y mencionar que en mi caso, los ejercicios, el control del estrés, la posición del cuerpo luego de las comidas y el evitar algunos alimentos muy agresivos, ha sido suficiente para controlar el reflujo y en especial para haber podido prescindir de medicamentos.

Antiácidos y enfermedad renal crónica

De acuerdo a datos dados a conocer por la American Society of Nephrology (ASN). (“Acid reflux medications may increase kidney disease risk.” ScienceDaily. ScienceDaily, 27 October 2015.) el uso de antiácidos del tipo de los inhibidores de la bomba de protones (omeprazol, lanzoprazol, etc.), puede contribuir, en ciertos casos, a la aparición o agravamiento de la enfermedad renal crónica.

Esto es un llamado de atención sobre el uso indebido de estos medicamentos, que, si bien son de gran utilidad en el control de la acidez del reflujo, deben utilizarse bajo estricto control médico.

Los esfuerzos para limitar su uso deben ser contínuos, ya que, en muchos casos, la acidez gástrica y el reflujo pueden controlarse o disminuirse mediante otras medidas, comportamiento, dietas, ejercicios, uso de otras medicinas, etc.

Hay una alerta de la comunidad médica, más de la mitad de los pacientes que utilizan este tipo de medicamentos, no los necesitan.

Recientemente se ha comunicado que, asimismo, habría una correlación entre el uso continuado de este tipo de antiácidos y la aparición de enfermedades cardiovasculares. Una razón más para tratar de utilizarlos con precaución.

Ejercicios para el esfínter esofágico inferior

octubre, 2015 2 comentarios

Una serie de ejercicios con la finalidad de fortalecer el esfínter esofágico inferior y por ende lograr la reducción o la desaparición de reflujos gastroesofágicos anormales, han venido siendo propuestos desde hace tiempo.

Las opiniones sobre su eficacia son contradictorias. Ante esta realidad y considerando que es una de las temáticas preferidas por los lectores del blog, decidí realizar algunos intentos de seguir los ejercicios indicados.

Son de muy variada dificultad y a mi edad algunos me resultaron casi imposibles, al menos sin ayuda. Debo decir que, sin resultados concluyentes, algo que lograron fue entretenerme y divertirme, ya que no me compromete la autoestima el saber que “no puedo” llevar a cabo algunas “hazañas físicas”. Es más, el tener muy presente que nunca estuve cerca de ser un atleta, me ayuda a no preocuparme.

Yendo a los posibles resultados, hasta ahora lo positivo es que las respiraciones diafragmáticas forzadas logran el vaciado del estómago y acelerar el tránsito intestinal y que los intentos de meditación logran controlar algunos episodios de estrés.

1.- Respiración diafragmática forzada. Consiste en inhalar aire lentamente y al mismo tiempo inflar el vientre, mantenerse 5 segundos con el aire dentro y exhalarlo lentamente, desinflando el vientre, hasta “meter” la pared abdominal hacia dentro. No más de cuatro a cinco respiraciones por minuto y durante unos 5 minutos. Esto puede ser gradual y se puede aumentar la cantidad de minutos.

2.- Imaginar la zona muscular del esfínter, entrando en concentración mental. Hacer que los músculos abdominales de la zona se contraigan y se relajen lentamente, durante unos 2 a 3 minutos. Realizarlo todos los días un buen rato antes de las comidas. Requiere estar calmado y relajado. Asimismo es importante conocer la anatomía de la zona.

3.- Posiciones de Yoga. Posición del arado, parado de hombros, parado de cabeza, son las más comunes de las posiciones “invertidas”. Quienes no practiquen yoga o apenas hayan comenzado deben hacerlos bajo supervisión idónea. Asimismo se recomienda complementarlas con la respiración diafragmática forzada. Los tiempos y las secuencias se deben discutir con los expertos.

Conclusiones. A lo ya mencionado de una mejor digestión y de control de estrés, de momento no puedo concluir mejoras en el funcionamiento del esfínter. Al tener prácticamente controlado el tema reflujo gastroesofágico antes de iniciar los ejercicios no me permite evaluarlo en forma correcta. De igual modo estaré atento a algunas manifestaciones leves que suceden y que me pueden indicar variacones en su funcionalidad.