Halitosis

La mayoría de los casos está causada por bacterias en la boca. De ellos una parte es debida a la periodontitis, gingivitis o “piorrea”. El mal aliento bucal es más intenso de mañana, al despertar, por la no actuación de la saliva como elemento de lavado.

Otras causas pueden ser cirrosis hepática, diabetes, insuficiencia del cardias, insuficiencia renal y infeciones y tumores de pulmón y vías respiratorias superiores, problemas dentales, problemas digestivos, tabaquismo y ciertos tipos de alimentos (con ajo, cebolla y salsas).

Es obvio que las plantas se utilizan para eliminar o disminuir la halitosis de origen bucal, ya que la ocasionada por otras patologías requieren tratamientos que, en muchos casos han sido o serán tratadas en otras secciones. El tratamiento consiste en masticar partes de las plantas o elaborar extractos, que no se deben tragar.

Anís (Pimpinella anisum). Masticar las semillas o elaborar una decocción para enjuague bucal.

Cardamomo (Elettaria cardamomum). Es una de las mejores fuentes de cineol, un muy potente antiséptico, que se puede extraer mediante una decocción para enjuague o simplemente masticando semillas de esta planta.

Clavo de olor (Syzygium aromaticum) se puede masticar varios clavos (de olor) o elaborar una maceración hidroalcohólica o en infusión. Con propiedades aromáticas fuertes es asimismo antibacteriano.

Eucalipto (Eucalyptus spp.). Su contenido en eucaliptol, muy similar al cineol y por tanto con muy buenas propiedades antisépticas. Una tintura hidroalcohólica, con un 30 a 35% de alcohol es suficiente. Las hojas de eucalipto deben macerarse durante unos 15 días, agitando suavemente cada dos a tres días. Varios enjuagues diarios según la severidad de la afección.

Menta (Mentha piperita, spicata). Existen múltiples formas de utilizar la menta para mejorar el aliento, incluyendo varios tipos de golosinas. Esta planta tiene sustancias con una importante actividad antiséptica y su aceite esencial es muy aromático.

Perejil (Petroselinum crispum) y otras plantas ricas en clorofila, como la albahaca (Ocimum basilicum), el cilantro (Coriandrum sativum), el eneldo (Anethum graveolens) y la ortiga (Urtica dioica). Se pueden masticar frescas (hervir la ortiga antes) o elaborar decocciones para enjuagues bucales.

Romero (Rosmarinus officinalis). Sus infusiones, decocciones o macerados hidroalcohólicos son muy eficaces. El poder antioxidante de esta planta lo hace un antiséptico importante.

Tomillo (Thymus vulgaris). Como he venido describiendo, la actividad fundamental de las plantas para disminuir el mal aliento de origen bucal es la eliminación de las bacterias. El extracto acuoso o alcohólico de tomillo es uno de los bactericidas más poderosos que he utilizado, por lo que es altamente recomendable su uso, mas allá que es probable que un enjuague final con otro extracto sea útil, para eliminar el gusto y el aliento a “pasto”.

  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: