Un trabajo en contra de la kombucha

En la búsqueda de artículos a favor y en contra de las propiedades de la kombucha, me encuentro con una publicación de 1995 (GMHC Treat Issues. 1995 May;9(5):10), cuyo resumen dice:

“Kombucha, una cura discutible.”

“El hongo de kombucha (o de Manchuria) tiene numerosas reivindicaciones de mejoras “sginificativas” de salud, aún no habiendo investigaciones o evidencia básica alguna que respalde estos reclamos.

De acuerdo a la tradición, la kombucha es un poderoso potenciador de la inmunidad que puede luchar contra muchas afecciones, incluyendo sida, cáncer, artritis, constipación y aún más.

Sin embargo existe preocupación en relación a la seguridad de la kombucha, que no es un hongo sino un cultivo de levaduras. Debido a que el cultivo debe prosperar a temperatura ambiente, por 7 a 10 días, puede ocurrir contaminación y el crecimiento de otros organismos.

Los ingredientes primarios del té incluyen cafeína y grandes cantidades de azúcar. Estos podrían explicar la mejora energética que algunos individios dicen haber experimentado. Algunas historias hablan de resultados milagrosos. Otras establecen que no hubo mejora en el bienestar general.”

Después de varios años de cultivar kombucha, en una habitación de mi hogar y beberla a diario, puedo opinar sobre algunas afirmaciones y habiendo realizado una exhaustiva búsqueda de trabajos científicos que avalen o contradigan las alegadas propiedades de esta bebida, puedo opinar de otras.

En los próximos días publicaré un resumen de los trabajos científicos que avalan las propiedades antioxidantes y otras acciones benéficas de la kombucha. No existen evidencias de actividad antitumoral, aunque si he leído y oído de casos de curación. Tomemos esto con pinzas y recordar, NO ESTA COMPROBADO.

De la contaminación, si existe riesgo, como el riesgo de carne de pollo con salmonelas, como el riego de los derivados lácteos con toxinas de estafilococos, etc, etc, etc. Todo está en “las buenas prácticas de producción y envasado”. Pero, existe un factor a favor del cultivo de kombucha, se inicia en un medio ácido y se va acidificando más a medida que pasan los días, lo que inhibe el crecimiento de la mayoría de los microorganismos.

Otra cosilla, las cantidades de cafeína son similares o menores que las del té negro común y las “grandes cantidades de azúcar” desaparecen casi totalmente, ya que el proceso de fermentación se hace precisamente en base al contenido de azúcar del medio inicial. Al terminar el proceso queda menos que una cucharada de té, por litro de bebida, algo así como un té “amargo”.

  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: