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Plantas antimicrobianas

La gran mayoría de los antibióticos utilizados en la medicina moderna son o han sido producidos por microorganismos, tipo levaduras u hongos, que pertenecen al reino vegetal. Las plantas superiores producen antimicrobianos principalmente como mecanismo de defensa contra infecciones o son sustancias constituyentes del metabolismo celular.

La diferenciación de actividad antimicrobiana en antiséptica, antibacteriana, bactericida, bacteriostática, antimicótica, fungicida, antiviral, viricida, no la haré en esta entrada, solamente la mención de plantas que tienen actividad comprobada de ese tipo. He dejado fuera de esta primera comunicación una importante cantidad de plantas de menor uso en el mundo latino.

Como es de esperar, además de una larga lista de plantas con actividad antimicrobiana, existe un buen número de compuestos químicos responsables de esta actividad. Alcaloides, cumarinas, fenoles simples, flavonas, quinonas y taninos son los más comunes.

ACACIA (Acacia farnesiana, nilotica)

Se utilizan las hojas y los frutos

Las propiedades antibacterianas de algunas especies de acacia se deben a su contenido en taninos y varía de acuerdo a las concentraciones de extractos utilizadas.

AJO (Allium sativum)

Se utiliza el bulbo

Su actividad antibacteriana ha sido a atribuída a un aminoácido azufrado, la aliína, con propiedades antimicrobianas y antioxidantes.

Hay una buena cantidad de productos medicinales preparados con bulbos de ajo (en general bulbos desecados o añejados). En polvo, en tinturas, etc.

BARDANA (Arctium lappa)

Esta planta está un poco en desuso aunque debería estudiarse sus propiedades antimicóticas, por lo menos en el casos de hongos de las uñas.

Para esto se debe preparar un extracto alcohólico de raíces frescas, provenientes de plantas de 2 años, cosechadas luego que la planta semilla.

CAPUCHINA (Tropaeolum majus)

Se utilizan hojas y flores.

Tiene propiedades antibióticas derivadas de su contenido en un isotianato con eficacia comprobada ante varias bacterias comunes, en la presencia de azufre y de glucotropolina, ambos con actividad antimicrobiana. Se utiliza tanto por vía externa como com vía interna (en afecciones respiratorias y urinarias).

COMINO (Cuminum ciminum)

Partes aéreas.

Su aceite esencial presenta una marcada actividad antifúngica contra varios hongos de importancia sanitaria.

EUCALIPTO (Eucalyptus globulus y otras sp).

Se utilizan las hojas de ramas no jóvenes.

El aceite esencial es muy activo por su contenido en eucaliptol, que le confiere el aroma característico y se utiliza como antiséptico de las vías respiratorias y vías urinarias. Ha demostrado se eficaz contra ciertos hongos. Su uso externo como antiséptico está muy recomendado, en cambio el uso interno debe realizarse con precaución.

JACARANDA (Jacaranda mimosaefolia)

Frutos

Contienen ácido glutámico y aceites fijos que le proporcionan propiedades antimicrobianas tanto en uso interno como externo. Se ha estudiado su uso en la conservación de alimentos.

LIQUENES (Cetraria islandica y otros)

Muchos de ellos parecen deber sus propiedades bacteriótaticas y antifúngicas al ácido úsnico o al ácido vulpínico.

MARCELA o MACELA (Achyroclyne satureoides)

Se usan las flores.

El extracto hidroalcohólico tiene una comprobada actividad antiviral. Es una planta poco conocida, aunque de uso extendido en el Amazonas y al sur de Sudamérica.

MILENRAMA (Achillea millefolium)

Se utilizan las partes aéreas.

El extracto alcohólico tiene una importante actividad antiviral. Se utiliza asimismo localmente para curación de heridas. Propiedad que la ha hecho muy conocida desde tiempos remotos.

NOGAL (Juglans regia)

Corteza

Extractos de la corteza han exhibido actividad antimicrobiana. En los trabajos encontrados no se especifica principios activos, solemente se menciona actividad contra estafilococos, Cándida, colibacilos, pseudomonas y otros.

OREGANO (Origanum vulgare)

Partes aéreas

Los extractos acuosos y alcohólicos así como el aceite esencial presentan potente actividad antimicrobiana. Bacterias, hongos y virus son eficazmente controlados.

De sencilla utilización son los extractos acuosos (obtenidos por decocción) y los extractos alcohólicos (obtenidos por maceración el alcohol absoluto o de 96°.

POMELO (Citrus paradisa)

Extractos de esta planta se promocionan como altamente eficaces contra una gran cantidad de microorganismos. Hast ahora no he encontrado publicaciones que lo avalen.

Solamente he visto un trabajo en el que, después de dañar la cáscara de la fruta, se produce un compuesto antimicótico, no presente en el fruto sano.

PINO (Pinus silvestris)

Los principios activos se extraen de las agujas, hojas y ramas jóvenes, principalmente.

El aceite esencial, con varios compuestos de acción antiséptica se utiliza a nivel externo y en las vías respiratorias (su esencia de trementina es parcialmente responsable por esta actividad). Se ha venido recomendando para infecciones urinarias, aunque existen plantas con mayor efecto y de mayor seguridad. La pinosilvina tiene actividad antimicótica.

TOMILLO (Thymus vulgaris)

Se emplean las hojas y las flores.

La esencia y los extractos alcohólicos y acuosos contienen sustancias fenólicas, timol y carvacrol que le confieren una poderosa actividad antiséptica y antimicrobiana. Su actividad antiviral está amplamente comprobada, al igual que su actividad antimicótica, aunque esta requiere de aplicaciones muy seguidas, probablemente más de 6 veces al día.

Al hervir sus partes aéreas se huele un aroma característico de los fenoles y derivados, muy similar al del cloroxilenol (en estas regiones

Esta actividad antiviral junto a su efecto astringente, por la presencia de taninos, lo hacen un componente obligado de medicamentos anti herpes simple.

UÑA DE GATO (Uncaria tormentosa)

Se utiliza la raíz o rizoma.

Los extractos alcohólico o hidroalcohólico son potentes antivirales, mientras que los extractos acuosos se utilizan como potenciadores inmunitarios.

Esta es una planta que ha demostrado una eficacia poco común en potenciar el sistema inmunitario para el tratamiento de lesiones tumorales.

APORTES DEL DR. J. DUKE

El muy importante trabajo del Dr. James Duke sobre plantas medicinales muestra una lista de plantas con actividad bactericida. No creo necesario traducir toda la tabla, solamente he agregado el nombre común de las plantas.

Dr. Duke’s Phytochemical and Ethnobotanical Databases

Number of Chemicals in Plants with Bactericide Activity

OREGANO Origanum vulgare (Common Turkish Oregano) Plant – 30 chemicals
HIEDRA RASTRERA Glechoma hederacea (Alehoof) Plant – 20 chemicals
PLANTA DEL TABACO Nicotiana tabacum (Tobacco) Leaf – 20 chemicals
TOMILLO SICILIANO Thymus capitatus (‘Sicilian’ Thyme) Plant – 16 chemicals
HIPERICO Hypericum perforatum (Common St. Johnswort) Plant – 14 chemicals
TILO O TILA Tilia sp. (Basswood) Flower – 14 chemicals
SATUREJA Satureja obovata (Iberian Savory) Shoot – 14 chemicals
ACORO Acorus calamus (Sweetflag) Rhizome – 13 chemicals
ENELDO Anethum graveolens (Dill) Plant – 13 chemicals
COLA DE CABALLO Equisetum arvense (Field Horsetail) Plant – 13 chemicals
MANO DE SANTA MARIA Leonurus cardiaca (Motherwort) Plant – 13 chemicals
MEJORANA Thymus mastichina (Spanish Marjoram) Plant – 13 chemicals
OREGANO DE FLORES PEQUEÑAS Origanum minutiflorum (Small-Flowered Oregano) Shoot – 13 chemicals
ENELDO Anethum graveolens (Dill) Fruit – 12 chemicals
ANGELICA Angelica sinensis (Dang Gui) Root – 12 chemicals

Componentes de las plantas medicinales, algunos ejemplos

Varios comentarios recibidos dan cuenta de los problemas generados por la entrada anterior, que no tiene la claridad suficiente y no menciona todos los grupos químicos existentes. Es por ello que agrego lo siguiente. Los componentes de las plantas se pueden agrupar en:

AGUA

MINERALES

Carbono, oxígeno , hidrógeno y nitrógeno más los micro y oligoelementos

COMPUESTOS ORGANICOS

  • Compuestos binarios

Carburos

  • Compuestos ternarios

Acidos, a. cítrico (Citrus spp. y otras) diurético y laxante, a. salicílico (Salix alba y otras) antiséptico, antitérmico y analgéstico
Alcoholes, mentol de la menta (Mentha piperita) anestésico y antineurálgico.
Aldehidos, vainilla (Vanilla planifolia) saborizante con efecto colerético.
Carotenoides
Cetonas, alcanfor (Cinnamomum camphora) estimulante respiratorio.
Compuestos heterocíclicos oxigenados, derivados del pirano, flavonoides,  quercetina de la cebolla (Allium cepa), manzana (Malus domestica) y marcela (Achyroclyne satureoides) y antocianinas para problemas de capilares del Castaño de Indias (Aesculus hippocastanum)
Esteres la piretrina del piretro (Chrysanthemum cinerariaefolium) importante antiparasitario externo.
Esteroides el ergosterol (de varios hongos) precursor de la vit D2.
Fenoles timol del tomillo (Thymus vulgaris) potente antiséptico.
Glúcidos, muy importantes como alimentos y algunos medicinales como las saponinas (hemolíticas, hipocolesterolemiantes, antiinflamatorias, diuréticas)  presentes en regaliz (Glycyrhiza glabra), violeta (Viola tricolor), zarzaparrilla (Smilax officinale), ginseng (Panax ginseng) y muérdago (Viscum album)).
Otros conocidos, el sorbitol, laxante suave presente en muchas especies vegetales, los heterósidos cardiotónicos como el digital (Digitalis lannata), los heterósidos amargos con gentiopicrina, picrocrocina y cucurbitacina  son aperitivos estomacales coleréticos y colagogos presentes en la centaura (Centaureum minus), la Genciana (Gentiana lutea) y otras raíces amargas.
Lactonas, la marrubina del marrubio (Marrubium vulgare) colerética
Lignanos, la podofilotoxina, antitumoral del podofilo (Podophyllum peltatum)
Lípidos, (ácidos grasos)
Quinonas, vitamina K1 de la alfalfa (Medicago sativa) con acción coagulante.
Terpenoides

  • Compuestos cuaternarios

Alcaloides, son muy importantes solo mencionar nombres muyconocidos, cafeína, teobromina, belladona, efedrina, cocaína, morfina, boldina, yohimbina, estricnina, pilocarpina, quinina.
Compuestos Nitrogenados
Prótidos

  • Compuestos varios

Antibióticos, además de los producidos por microrganismos,  hay plantas con acción antimicrobiana, el ajo por la alicina, algunos líquines por el ácido úsnico.
Compuestos con acción hormonal
Enzimas
Vitaminas

  • Compuestos complejos

Aceites esenciales, azuleno y camazuleno con propiedades antiinflamatorias de la manzanilla (Matricaria chamomila) y de la milenrama (Achillea millefolium)
Látex
Resinas y productos semejantes

Tanoides, el hamamelitanino (Hamamelis virginiana) y el ácido clorigénico del té (Camellia sinensis) con  propiedades astringentes.

Cómo y porqué actúan las plantas

Los principios químicos de las plantas con propiedades medicinales son, en principio, sustancias que están presentes en las plantas por actividades específicas para la vida de las propias plantas.

Responden a la evolución de millones de años de las distintas especies vegetales interactuando con el medio ambiente. 

Muchos compuestos son necesarios para la protección contra agentes climáticos (sol, frío, calor, etc), contra depredadores (animales herbívoros, insectos), contra parásitos (gusanos, larvas de insectos) o contra infecciones (bacterias, hongos, virus).

Otros compuestos intervienen en la reproducción y el desarrollo de las plantas, como hormonas o factores de crecimiento, o se utilizan para atraer a aves e insectos que transportan polen y semillas, con lo que se asegura la reproducción y dispersión de estas especies vegetales.

Asimismo están los compuestos que intervienen en la estructura de las plantas para que se mantengan erguidas y los que participan el el mantenimiento de la humedad.

Otros compuestos son metabolitos intermedios en las reacciones químicas normales de las plantas.

Así se podría seguir enumerando funciones y aplicaciones, pero el concepto es que las sustancias vegetales con actividad medicinal son componentes de la actividad vital normal de las plantas y que fueron descubiertas a través de muchos años de experiencias realizadas por comunidades que vivían en estrecha relación con la naturaleza.

Sin pretender clasificar los principios activos, se puede decir que las acciones medicinales se cumplen mediante reacciones químicas, por efectos físicos o mecánicos y en base a una complementación nutricional. Grupos químicos como los alcaloides, las saponinas, los ácidos grasos esenciales y los glicósidos son los más importantes, con especial destaque de flavonoides, polifenoles y sustancias amargas. La fibra, tanto soluble como insoluble, actúa de modo mecánico. Las vitaminas, los minerales y el agua son el aporte nutricional.

Las acciones debidas a reacciones químicas más importantes son, las actividad antioxidante que poseen una gran cantidad de grupos químicos (polifenoles, carotenoides), la actividad hormonal (isoflavonas), la regulación enzimática (indoles, terpenos), la interferencia con la replicación genética, la actividad antibacteriana o antiparasitaria y la actividad antiinflamatoria.

En otra entrada daré ejemplos de las actividades mencionadas para hacer este tema un poco más comprensible y ameno.

Sencillo metabolismo del colesterol

Una cantidad de consultas sobre la regulación de los niveles de colesterol en el organismo evidencian no solo el interés sobre el tema, sino la falta de comprensión clara de toda la terminología utilizada.

Ello me ha llevado a escribir una especie de herejía científica y tratar de dar una sencilla explicación sobre este muy complejo tema.

En este caso he dejado las plantas medicinales para otra entrada.

Los radicales libres y su control

Doctor Herbie ha publicado un importante comentario sobre los radicales libres y la acción de los antioxidantes en el organismo. Más allá de algunas discrepancias o diferencias de interpretación, creo importante reproducir sus conceptos.

“Las reacciones químicas de oxidación son producidas por los llamados radicales libres o agentes “prooxidantes”, que se producen durante los procesos metabólicos celulares normales. La oxidación consiste en un intercambio de iones con liberación de energía y formación de sustancias oxidadas y nuevos radicales, lo que se conoce como reacciones en cadena.

Existe un importante número de radicales libres aunque los más importantes y activos son el grupo hidroxilo, el anión superóxido y el peróxido de hidrógeno.

El organismo tiene su propio sistema de control sobre los radicales, mediante la intervención de enzimas especializadas que, para tenerlas en cuenta las más importantes son, la superóxido dismutasa, la catalasa, la glutation peroxidasa y la glutation reductasa, amén de otras sustancias como la albúmina, el ácido úrico y la ceruloplastina.

Este sistema, por distintas circunstancias, comienza a no funcionar adecuadamente y los radicales libres se acumulan provocando daños importantes a distintos niveles. Bloquean las membranas celulares, dañan las mitocondrias, órgano vital de las células, alteran el ADN y los tejidos.

La producción de radicales libres en el organismo se asocia fundamentalmente con la respiración celular y se hace más evidente con el envejecimiento, la inflamación y las reacciones inmunitarias. Hay factores anormales que pueden aumentar aún más su aparición, algunas deficiencias alimentarias (p. ej. vitaminas), intoxicaciones (por alcohol, tabaco, metales pesados, medicamentos).

Algunas de las manifestaciones patológicas más comunes con intervención de radicales libres son, daño al ADN y cáncer consecutivo, enfermedades coronarias, artritis y otras enfermedades autoinmunes, envejecimiento prematuro, diabetes, daños cerebrales, daños oftálmicos, problemas en la piel.

Un complemento a la intervención de los antioxidantes orgánicos está representado por los alimentos con propiedades antioxidantes (y eventualmente los suplementos), algunas vitaminas (C, E y A, como retinol y como carotenoides), minerales como selenio, zinc, magnesio, aminoácidos azufrados, los flavonoides y antociánidos de los vegetales, la Coenzima Q y el ácido lipoico. 

La existencia de todos estos fenómenos está ampliamente comprobada, lo que aún resta por dilucidar es la posibilidad de alterar su preponderancia metabólica, mediante tratamientos alimenticios o medicamentosos, para disminuir su presencia y por ende el daño a causar.

El hecho de que una investigación no haya demostrado efecto alguno de vitaminas antioxidantes sobre la propongación de la vida, debe servir para disparar la realización de una serie de trabajos que demuestren la importancia de los antioxidantes en el logro de una mejor salud y bienestar de los seres humanos, más allá de aumentar o no los años a vivir.”

Los antioxidantes

Hace poco tiempo se dieron a conocer en la prensa mundial trabajos sobre “la ineficacia de los antioxidantes en prolongar la vida”. Dicho de ese modo parecería que a muchos de los que aprobamos, recomendamos y utilizamos antioxidantes, se nos queman los papeles y entonces tendríamos que buscar una explicación diferente para la acción beneficiosa de muchos productos basados en plantas medicinales.

Ahora, después de profundizar en los resultados de estos o este trabajo, resulta que se refiere a la no prolongación de la vida en nematodes con el uso de vitaminas C y E, de reconocida actividad antioxidante.

No cuestiono la prueba con nematodes, ya que la eficacia de muchos antioxidantes se ha testeado en ratones y otros animales de laboratorio. Los seres humanos somos reacios a que se nos sacrifique al terminar una prueba, para que los científicos puedan medir en nuestros tejidos, la concentración o existencia de tal o cual sustancia.

Lo que sí cuestiono es la generalización periodística sobre resultados de un trabajo que requiere de otros trabajos para confirmar las conclusiones y entonce si poder establecer los parámetros de una constatación.

En mi caso y en el de personas allegadas, vamos a continuar consumiendo antioxidantes, en la dieta, como tisanas, como té de kombucha, etc., ya que aunque no sabemos si nos van a prolongar la vida, seguramente nos la están haciendo mucho más placentera.

Plantas sí, plantas no

Millones de personas están volviendo a las medicinas herbales tradicionales con el fin de evitar y tratar problemas de salud y bienestar. Esto ha levantado críticas virulentas en contra de las plantas medicinales.

“Solo porque una hierba sea natural no significa que sea segura”, se oye muy a menudo y esto es verdad (recordemos el curare y tantos otros venenos). Quienes trabajamos con plantas medicinales no utilizamos ese concepto.

“Se han identificado problemas graves referentes a la calidad, la seguridad y la eficacia de los productos herbales”. Esto es un tema de regulación por parte de las autoridades sanitarias, no es un problema de las plantas en sí.

“Con las medicinas herbales, lo que figura en la etiqueta puede no ser lo que está en el envase y las afirmaciones de sus notables poderes curativos rara vez están apoyadas en la evidencia”. Lo que dice en las etiquetas está o debería estar sujeto a reglamentación y las evidencias científicas sobre sus propiedades no son tan raras, solo hay que saber buscarlas y tomarse el trabajo de leerlas.

Las hierbas tienen una tradición milenaria, muchas de ellas han demostrado ser muy seguras y de efectos conocidos. Hay de las otras, que por su uso regional o menos conocido, pueden ocasionar problemas a quienes las utilizan sin el asesoramiento adecuado.

El tema se hace más complejo cuando hablamos de productos elaborados industrialmente con principios activos extraídos de plantas medicinales o con extractos crudos. Allí, como comento en el párrafo siguente, la responsabilidad es de las autoridades sanitarias.

Una de las mayores críticas es que los controles de las autoridades sanitarias  son menores que para los medicamentos alopáticos. Esto no debiera ser así, todos los medicamentos de igual categoría deben ser controlados con la misma rigurosidad. Hay mayores posibilidades de maniobras ilegales cuando no hay controles pero esto no es patrimonio de la fitoterapia sino de los seres humanos.

Ciertamente el uso de plantas medicinales  con vigilancia o recomendación médica es la mejor de las posturas, aunque lamentablemente no la más común. Muchos profesionales prefieren refugiarse en la aparente seguridad de los medicamentos alopáticos, en su mayoría de origen sintético.

Las plantas medicinales presentan una complejidad mayor cuando se trata de estudiar sus propiedades, en los intentos de estandarización de sus efectos, en la comprensión de su actividad por la coexistencia de una gran cantidad de principios activos, por las variaciones que se presentan entre plantas individuales, cosechas, años y por los métodos de procesado.

Se menciona continuamente la adulteración de productos, por uso de especies vegetales parecidas y más baratas o por la inclusión deliberada de productos sintéticos, que poseen efectos parecidos a los de los principios activos de las plantas. Este es un argumento contra los medicamentos elaborados con plantas medicinales, no contra las plantas medicinales.

Las posibles interacciones entre hierbas medicinales y medicamentos es otro aspecto que aparece en las críticas. Esto se sabe para muchas especies vegetales y se debe estudiar para aquellas que todavía no se ha elucidado y además, la vigilancia por parte de profesionales de la salud evita que esto suceda.

“Se presentan frecuentes casos de intoxicaciones por el uso de medicamentos herbales tradicionales.” También los medicamentos alopáticos han presentado casos muy graves de efectos adversos, que se han descubierto después de su uso por muchos años, aunque ahora los controles son más estrictos. Todo producto que se ingiere, incluso los alimentos, de un origen no conocido o certificado, presenta el riesgo de provocar problemas sanitarios.

En resumen, las normas reglamentarias para los medicamentos elaborados en base a plantas medicinales crudas o con sus derivados, deben ser las mismas que para los medicamentos alopáticos. En cuanto a las hierbas secas que se envasan y venden como tales, las reglamentaciones deben vigilar, por un lado las buenas prácticas de manufactura y por el otro las recomendaciones que se incluyen en los envases y etiquetas o rótulos, así como en todo material de propaganda.

Con todo ello, las plantas medicinales tienen un potencial enorme para servir como material de respaldo a los problemas de salud en el ser humano.

Son útiles y seguras las plantas medicinales

La respuesta es Sí, pero bien, es imprescindible tener muy en cuenta una serie de consideraciones, entre ellas porqué se decide usarlas, quién controla su uso o quién las recomienda, cuál es el origen de las plantas y como se han procesado, cómo se preparan los extractos y qué dosificación es la correcta ?

Todas preguntas, a cual más importante. LEER TODA LA ENTRADA

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