Hepatoprotectoras
Se han venido recomendando varias plantas con propiedades protectoras de las células hepáticas, más que nada después de problemas causados por microorganismos, medicamentos, toxinas del propio organismo y tóxicos varios, entre los que el alcohol es uno de los más importantes.
Apio (Apium graveolens). Se ha venido demostrando que la administración de jjugo de esta planta tiene efectos protectores sobre las células hepáticas, aunque no se hace referencia al posible mecanismo de acción, más allá de que seguramente la presencia de compuestos antioxidantes, como los flavonoides, sea importante.
Bejuco (Schisandra chinensis). Los extractos de las semillas de esta planta tienen varios compuestos con propiedades protectoras del hígado en casos de hepatitis virales y otros problemas hepáticos.
Una de las posibles acciones es mediante su potente actividad antioxidante, mediante la inhibición de la autodestrucción de células hepáticas y mediante la potenciación de cadenas enzimáticas de protección.
Se ha demostrado que, por lo menos una de sus compuestos químicos, activa la expresión de genes mediados por un elemento de respuesta antioxidante, que a su vez regula la producción de enzimas detoxicantes.
Cardo mariano (Silybum marianum). El contenido en silimarina de las semillas le confiere a esta planta propiedades únicas en cuanto a protección y regeneración hepática. Es un tratamiento de elección para cuadros de cirrosis y hepatitis crónicas.
La inhibición de la fibrosis hepática, una de las consecuencias de las hepatitis crónicas, mediante efectos antiinflamatorios, antioxidantes e inhibidor directo de la fibrinogénesis es otra de las propiedades destacadas del cardo mariano. Asimismo cumple funciones depurativas en el tejido hepático, promoviendo la elimminación de todo tipo de toxinas.
Diente de león (Taraxacum officinale). Hojas y flores de esta planta contienen buena cantidad de lecitina, que se considera importante para recuperar las células hepáticas dañadas por procesos inflamatorios.
No está claro si es posible lograr resultados con el uso de extractos o suplementos orales, o es necesario utilizar vías más directas, que no han sido aceptadas aún.
Tamarindo (Tamarindus indica). La pulpa de los frutos de este árbol de zonas tropicales se ha venido usando desde hace muchos años para problemas hepáticos, especialmente los relacionados a la degeneración hepática por el consumo de alcohol.
Hasta ahora las actividades demostradas para la pulpa de la fruta son las de hipolipemiante, hipoglucemiante y antioxidante, mediante la activación de cadenas enzimáticas.


tambien he escuchado de las propiedades de la alcachopa, saben algo?
La alcachofa o alcaucil (Cynara scolymus), una de las plantas mas importantes en la estimulación de la vesícula biliar y por tanto de una buena digestión. La hemos venido mencionando en el blog y aún faltan muchos capítulos en los que esta noble planta estará en los priimeros lugares. Una combinación de alcachofa y boldo es un reconocido medicamento para digestiones pesadas. Gracias por el aporte.
Tengo entendido que la carqueja es un poderoso hepatoprotector.
Si Alfredo, eso se afirma, aunque no hay trabajos importantes que lo avalen. Es una planta que respeto mucho y por lo menos su poder anti-inflamatorio es real. Gracias por participar.